¿Por qué estornudan los gatos?

¿Por qué estornudan los gatos?

Clínica Veterinaria Pancho Cavero

Los gatos, al igual que ocurre con las personas, estornudan ocasionalmente para liberar aire a través de la nariz y la boca, con el fin de descargar la materia que provoca irritación en la membrana mucosa.

Aunque un estornudo de vez en cuando es normal, los estornudos frecuentes, especialmente con secreción nasal, no lo son. Si tu gato está enfermo, estornuda mucho, observarás secreciones tanto en los ojos como en la nariz, parecerá aletargado y tendrá inapetencia. Si tu gato sólo estornuda de vez en cuando, puede que algo esté irritando sus conductos nasales.

Los alérgenos o irritantes principales provienen de los ambientadores u otros productos en spray, de la arena en la que tu gato realiza sus necesidades, del polen y del polvo, entre otros. Pero si tu gato estornuda en exceso, o el estornudo está ligado a otros síntomas, debes acudir al veterinario para que lo explore y determine la causa.

El veterinario analizará los síntomas asociados al estornudo y, si lo considera necesario, explorará la boca, la garganta, los ojos o la nariz, para determinar si se trata de una infección o de otra patología. En ocasiones, también puede ocurrir que deba obtener muestras para analizarla.

Muchas de las infecciones que ocasionan estornudos en los gatos acostumbran a ser víricas, afectan a felinos jóvenes, y pueden prevenirse mediante la suministración de las primeras vacunas.

La irritación causada debido al virus favorece la infección secundaria por bacterias. Los síntomas habituales incluyen fiebre, estornudos, secreción nasal, conjuntivitis, pérdida de apetito y, ocasionalmente, úlceras en la boca o tos en función de la causa. Los virus más comunes son el Herpesvirus y Calicivirus felino.

En el caso de que el veterinario descarte los virus mencionados, procederá a ampliar la exploración para determinar si el exceso de estornudos puede deberse a otra afección, o a otro tipo de infecciones menos habituales.

A tener cuidado
En cachorros, madres lactantes, individuos enfermos y gerontes, un simple resfriado puede complicarse y derivarse a problemas más graves como, por ejemplo, una neumonía.

Por esto recomendamos que, si tu gato cumple el perfil de alguno de los ejemplares más débiles ante un resfriado, llévalo directamente a tu especialista veterinario de confianza.

Para el resfriado en gatos no hay una cura directa, es decir, se cura dejando que el virus haga su proceso y padeciendo los síntomas de la forma más llevadera posible hasta que la enfermedad termina, generalmente, en unos 10 días. Los antibióticos para gatos resfriados solo se prescriben cuando existe una infección bacteriana.

Al tratarse de una enfermedad leve podemos intentar seguir un tratamiento sintomático desde casa, pero siempre teniendo en cuenta que si nuestra mascota empeora debemos acudir al veterinario.

Ayúdalo
Como consecuencia de la congestión nasal, le costará notar olores y sabores, de manera que recomendamos darle comida caliente porque desprende mucho más olor, o bien ofrecerle comida que aun fría tenga un fuerte olor, como el atún enlatado.

Otra forma es untarle la comida en una patita delantera, ya que así se la lamerá para limpiarse y le entrarán ganas de empezar a comer algo. Incluso puedes untar un poco de miel, tanto para abrir su apetito como para proporcionar un extra de energía.

Además de lo anterior, deberás proporcionarle agua fresca abundante, ya que este proceso vírico produce deshidratación con facilidad.

Es muy importante que le proporciones calor tanto con la temperatura ambiental como con mantas en las que pueda acurrucarse y dormir.

Así mismo, evítale todas las posibles corrientes de aire que pueda haber en casa. Las corrientes de aire son completamente indeseables, pues solo empeorarán su estado.

Ayúdale a limpiarse los ojos y la nariz a menudo para que no se le acumulen lágrimas y mocos molestos que formen costras y den problemas de higiene.

Con una gasa esterilizada y suero fisiológico puedes limpiar la nariz y los ojos a tu gato, utilizando una gasa distinta para cada ojo y otra para la nariz, evitando así posibles contagios.

Déjale descansar mucho y dormir tranquilamente. No le obligues a jugar o salir a moverse, pues necesita recuperar sus fuerzas.

Una vez haya superado el proceso, será bueno que le ayudes a prevenir posibles recaídas. Puedes hacerlo con suplementos naturales que estimulen su sistema inmunológico.

Y si pasados unos 4 o 5 días del proceso viral haciendo todo lo anteriormente mencionado el gato sigue resfriado o sus síntomas han empeorado, es importante acudir inmediatamente al veterinario, pues seguramente se le habrá complicado y deba tratarse cuanto antes.

Esta enfermedad en gatos no tiene nada que ver con la que se da en humanos, por lo que no nos podemos contagiar mutuamente.
Recuerden que siempre es mejor prevenir y llevar a sus mascotas a sus consultas periódicas, así como tener sus vacunas al día.

Bravecto 12 Semanas

Siguenos en Facebook

Liga Mascotera Evento Mishkat Veterinario Literalmente en Casa

INSCRIBETE PARA RECIBIR INFORMACIÓN

Usamos cookies y tecnologías similares para conocer el uso que hace de nuestro sitio web y para crear experiencias más valiosas para usted. Para obtener más información, consulte nuestra Política de cookies.