Tips de educación del cachorro, para los nuevos propietarios

Enero 11, 2021

Antes de llevar a una mascota a casa, es importante evaluar cuál de ellas se adaptará mejor a la dinámica familiar; de tal manera que no cause stress sino que por el contrario, sea una excusa para disfrutar en familia.

Si elegimos a un perro, debemos tener claro que ellos dependen mucho de sus humanos. Al ser descendientes de los lobos, los perros son animales sociales que viven en comunidad, bajo jerarquías y dependiendo de su genética, tendrán diferentes necesidades en los primeros años de vida.

El primer gran paso en la educación de tu cachorro incluye, socializarlo adecuadamente y definir límites con disciplina positiva (premiarlo cuando lo haga bien, en vez de castigarlo cuando lo haga mal). Hacer esto en los primeros 4 meses de vida, es vital para asegurar que, en el futuro, tenga un temperamento equilibrado. Lamentablemente tendemos a “humanizar” al cachorro y a considerarlo como a un bebé y lejos de estrechar los lazos con la familia, generaremos potenciales problemas de identidad cuando sea adulto, ya que nuestro perro podrá “sentirse” como humano, desconociendo a los de su misma especie o exigir atención, como si fuera “el jefe de la manada”.

Aunque suene duro, el perro es un perro y debe sentirse como parte de la familia, pero ocupando la menor jerarquía dentro de ella. Esto se logra definiendo las reglas de convivencia desde el 1er día de su llegada, como: identificar el área donde dormirá y donde hará sus necesidades, definir sus rutinas y que toda familia participe para cumplirlas (Hora de dormir, de comer, de juego, de paseos, etc). Recuerda que el perro es un animal de hábitos y la constancia, así como la coherencia en los mensajes, son claves para su aprendizaje.

Dr. Fiorella Cochella Vinces

ALIMENTOS QUE NO DEBEN CONSUMIR NUESTRAS MASCOTAS

Enero 8, 2020

En la actualidad, nuestras mascotas comparten más tiempo con nosotros y forman parte de nuestras actividades diarias, pero muchas veces consumen alimentos que son prohibidos en su dieta; perjudicando su salud y que muchas veces terminan por una asistencia médica veterinaria.

Dentro de los alimentos que no debemos ofrecer a nuestras mascotas podemos mencionar algunos de estos: chocolates, leche, ajo, uvas, palta, huesos, frutos secos, café, alcohol, helados, entre otros. Muchos de estos alimentos no son metabolizados de la manera más óptima por su organismo trayendo consigo síntomas como son vómitos, diarreas, inapetencia, convulsiones, arritmias, salivación excesiva, insuficiencia renal y hasta la muerte por intoxicación.

Uno de los principales motivos de consulta es la intoxicación por chocolates; donde la sustancia que presenta el cacao puede causar el envenenamiento, ya que la teobromina es una sustancia que altera el sistema nervioso de los perros.

Finalmente, debemos tener en cuenta que la alimentación de nuestros engreídos debe ser supervisada por un profesional veterinario, para poder así evitar algún tipo de malestar o provocar enfermedades irreparables.

MV. MSc. Enrique Ferreyra Poicón
CMVP: 7029

Hidrómetra

Mayo 8, 2019

La hidrómetra es una enfermedad que involucra líquido dentro del útero, este contenido por lo general es transparente y aséptico. Algunos investigadores señalan que esta patología tiene una incidencia de 20% en perras, y puede ocurrir posterior al celo. La progesterona sobre-estimula la actividad de las glándulas secretoras del endometrio, este genera un engrosamiento y la contractilidad del musculo liso disminuye, causando el cierre funcional de la cérvix y de la inhibición del drenaje de los exudados uterinos, por lo que se acumula el líquido y genera la hidrómetra. También puede ser secundario a hiperplasia quística del endometrio.

Un paciente con esta patología a simple vista puede pasar desapercibida, ya que no siempre presentan síntomas como fiebre, decaimiento y están con su ritmo de vida cotidiano normal, pero con una evaluación clínica, complementada con exámenes de laboratorio y una ecografía abdominal se puede diagnosticar.

El tratamiento por lo general es quirúrgico y lo recomendable es la esterilización.

Entre los diagnósticos diferenciales al examen físico está la mucometra, hemometra y piometra (Martí, 2011).

M.V. Rubén Gonzáles

Mi Primer Perro ¿y Ahora Qué Hago?

Abril 23, 2019

Esta pregunta se la hacen muchas personas al adoptar otro miembro de la familia, no es algo fácil introducir un perro a nuestro hogar. Una mascota es una responsabilidad, que tiene necesidades y lo más probable que este no será como el que deseamos o vemos en la televisión: todo obediente, educado, protector del hogar, limpio, bueno con los niños y otras animales, sociable, compañero fiel, que no rompe nada.

Todas estas cualidades las podremos lograr, pero va a depender de nosotros hacerlo. El cachorro no viene ya con estas características (no aconsejo comprar perros, adopta uno). Los perros rescatados son los mejores, pero pueden dar más trabajo ya que vivieron experiencias traumáticas en su corta vida. Nosotros seremos el que vamos a formar al perro, y no el perro a nosotros. Por eso aconsejo a todos los que van a adquirir su primer perro, estudien un poco la responsabilidad que implica tener uno, además deben aprender un poco de comportamiento canino para entender algunas de sus conductas.

El perro es un animal social, vive en manada (cuando llegan a casa, nuestra familia será su manada) y como en toda sociedad, debe haber un orden jerárquico para que todo funcione bien. El perro necesita un líder siempre; alguien que le diga que es lo bueno, que es lo malo, que comportamientos están bien y los que están mal. Si no hay líder, el perro asumirá el más alto grado de jerarquía y este se convertirá en el líder, amo y dueño de nuestro hogar y familia.

Desde cachorro, la manada le enseña reglas y normativas tales como saber que “dónde se duerme, no se hacen las necesidades”, que “la comida del otro no se respeta”, que el líder de la manada se puede ir de paseo y que puede volver o no. En el caso de la no vuelta del líder, en la manada que quedó, se producirá un nuevo orden jerárquico. Por eso, ni al primer perro, ni a los siguientes que tengamos, podemos colmarlo de cariño, mimos, dejarle hacer lo que quiera, ni tratarlo como humanos. De grande este cachorro hará lo mismo, morderá nuestras manos con más fuerza y pesará más del triple que hoy es. Al perro se le da cariño cuando conseguimos que haga algo que le pedimos o cuando está tranquilo y relajado.

El cachorro debe exponerse a la mayor cantidad de experiencias posibles, otros perros (esto es muy importante), gente, niños, autos, ruidos, etc. Todo esto sin hacerle daño psicológicamente ni físico por supuesto. El líder come tranquilo y sin la molestia de los inferiores jerárquicos (ellos esperan su turno). No debemos dejar que cuando nosotros comemos, este molestando, pidiendo, llorando para conseguir algo. Debe permanecer a la distancia que queramos pero tranquilo y esperando su turno. El perro de la familia o come mucho antes que nosotros o lo hace después. Toda caricia, comida o solo hablarle y mirarlo en momentos que el perro esta excitado, molestando o pidiendo, estamos reforzando esta conducta.

Es muy importante recordar que todo premio que le damos al perro en la situación en que esté, estamos reforzando esa conducta para siempre. Las buenas conductas se refuerzan y las malas también sin darnos cuenta. Un ejemplo: estamos comiendo, el cachorro se acerca nos pide un pedacito, se lo damos y eso es el refuerzo a su pedido. O cuando el perro se asusta por fuegos artificiales, en épocas festivas y nosotros lo cargamos o lo mimamos, allí estamos reforzando sus temores o conducta errónea. Dejarlo dormir con nosotros, puede ser un problema porque de adulto él creerá que esa cama es de él, y la reclamará cuando estemos en ella. Ese reclamo puede ser una mordida, esto ocurrirá solo si nuestro perro es el líder.

Cuando salimos del hogar, debemos irnos sin despedirnos del perro, y cuando llegamos se debe ignorar al perro hasta que esté tranquilo. Todo esto lo tienen que hacer todos los integrantes de la familia. No solo el padre para poner un ejemplo, ya que el perro lo respetará como líder pero a los demás integrantes no. Además el perro necesitará mucho pero mucho ejercicio (todos los integrantes deben pasear con él), no es para dejarlo encerrado todo el tiempo, confinado en el patio, no es un peluche y debemos darle la atención que se merece.

El perro es un animal social y necesita interactuar con toda el ente familiar. También necesitará atención veterinaria, baños y por supuesto alimentación. Si siguen estos sencillos pasos lograrán un perro tranquilo, equilibrado y seguramente estarán orgullosos de él de por vida.

M.V. Rubén Gonzáles