Las mascotas también pueden donar sangre

Las mascotas también pueden donar sangre

Clínica Veterinaria Pancho Cavero

• La mayoría de sus dueños desconocen esta posibilidad.
• Los perros tienen hasta nueve grupos sanguíneos.
• Gatos y perros pueden ser héroes

La donación de sangre entre animales resulta de “vital” importancia, según se subrayan desde el Royal Veterinary College de la Universidad de Londres (RVC). Y es que, los gatos y los perros que asisten al Programa de Donantes de Sangre del RVC han ayudado a cientos de animales involucrados en accidentes y enfermedades graves, o cirugías.

Lo mismo pueden hacer muchos otros animales de compañía, cuya sangre puede salvar la vida de sus similares. El problema es que, según un estudio publicado en 2019, la mayoría de los propietarios (70%) desconocen esta posibilidad.

Son muchos los perros y los gatos que necesitan una transfusión de sangre. Hemorragias, anemias, coagulopatías, intoxicaciones, hepatopatías, quemaduras o hemofilias, entre otras, son las afecciones más comunes que hacen que un animal de compañía necesite recibir sangre.

Sólo en España se reciben cada mes unas 120 donaciones sanguíneas de perros y gatos; un acto altruista que permite salvar la vida de muchas mascotas.

Para ser aptos para la donación, los perros deben pesar más de 20 kilos, tener entre 1 y 8 años y estar en perfecto estado de salud. Estos dos últimos requisitos se extrapolan también al resto de animales.

"Todas las especies pueden donar sangre, pero, a nivel veterinario, trabajamos con cinco, principalmente: perros, gatos, conejos, hurones y caballos", relata Luis Viñals, director del Centro de Transfusión Veterinario de Madrid. Las donaciones se pueden realizar una vez cada cuatro meses.

Al igual que los humanos, todos ellos –a excepción de los hurones, que no tienen–, presentan distintos grupos sanguíneos. "En perros se conocen hasta nueve, con nombres como DEA, KAI –que significa 'perro' en coreano y fue bautizado así porque fue en este país asiático donde se descubrió– o DAL –que proviene de dálmata, pues el primer paciente en el que se detectó era de dicha raza–", cuenta el especialista.

"En gatos existen tres grupos: A, B y AB, pero, aunque su denominación coincida con la de los humanos, no tenemos el mismo receptor que ellos", aclara.

El gran problema es que podemos hablar de muchos grupos sanguíneos, pero no existen análisis para determinar qué animal tiene cada uno, porque económicamente no es rentable. "En España, en perros, solo podemos determinar el DEA-1, el KAI-1 y el KAI-2.

Lo interesante es que los canes no tienen anticuerpos adquiridos vía materna frente a los grupos sanguíneos, lo que significa que, en una primera transfusión, pueden recibir sangre de cualquier grupo", señala Viñals.

Ante una segunda transfusión, sí que sería imprescindible realizar una valoración para prevenir reacciones adversas, pues, para entonces, el animal ya habrá creado anticuerpos. Eso no ocurre con los gatos, por ejemplo, que no pueden recibir una sangre diferente a la de su mismo tipo.

Sin ‘donante universal’. Las extracciones a donantes se utilizan cuando es necesario realizar una transfusión. Esto puede ocurrir por determinadas enfermedades infecciosas –leishmania, parvovirus en cachorros–, traumatismos –roturas por un atropello, por ejemplo–, ciertos tumores, cirugías, hemorragias internas o externas, anemias graves e incluso intoxicaciones. Cabe destacar que entre los animales no existe el ‘donante universal’.

Dada la falta de recursos para realizar los análisis necesarios a los animales y averiguar sus grupos sanguíneos, lo que se practica para evitar las reacciones postransfusionales es una prueba de reacción cruzada antígeno–anticuerpo, es decir, enfrentar las sangres del donante y el receptor. Si son compatibles, no habrá reacción. Esto puede hacerse de forma sencilla en las clínicas veterinarias.
Otro aspecto curioso es que todo el material que se utiliza para las donaciones no está preparado para veterinaria, pues no interesa a nivel económico, por lo que se utiliza el de la medicina humana. Así, las bolsas de donación son de entre 450-500 mililitros de sangre.

El inconveniente es que la mayoría de los animales de compañía no tienen el tamaño de una persona así que, en muchos casos, es necesario adaptar estas herramientas. "Un perro de 20 kilos, a lo mejor sí que puede donar 500 ml de sangre y llenar una bolsa, pero uno de raza pequeña, no. Los gatos donan un máximo de 50 ml; los conejos, 40; y los hurones, 10. Por su parte, un caballo puede donar hasta 8 litros", explica Viñals.

Historia
La primera investigación científica sobre una transfusión sanguínea en animales se realizó con un perro en 1965, pero no fue hasta 1988 cuando se creó, en Estados Unidos, el primer banco de sangre en veterinaria.

En 2002, el modelo llegó a España, al surgir el Centro de Transfusión Veterinario que dirige Viñals. "Lo que hemos creado es una red de clínicas por todo el país que tienen su banco de sangre permanente y nosotros nos encargamos de nutrirlo. También hay clínicas veterinarias con sus propios donantes, a los que sacan sangre que utilizan cuando tienen necesidades", explica el especialista.

La principal diferencia entre el banco de sangre y el centro transfusional es que este último, además de recoger y almacenar las extracciones, se encarga de procesarlas, es decir, de separar la sangre en sus distintos hemo componentes, distribuirlas y realizar labores de investigación.

En el Perú
Lejano quedó el año 2013 cuando la Veterinaria Municipal de Ventanilla realizó la primera transfusión de sangre de un perro en el Perú.

Zico, un shitzu de cinco meses, se encontraba al borde de la muerte por culpa de una anemia y de una trombocitopenia (bajo nivel de plaquetas) severas ocasionadas por la enfermedad denominada ehrlichiosis canina, la que es transmitida por las garrapatas.

Por tal motivo tuvo que ser sometido a una transfusión de sangre para salvarlo de la muerte. Su donante fue Braco, un perro de gran tamaño de 13 años.

En la actualidad el Perú ya cuenta con un Banco de sangre Veterinario, el cual brinda a la comunidad Veterinaria Sangre y hemoderivados para terapia transfusional en caninos y felinos.

Para poder satisfacer la demanda actual cuenta con una amplia base de donantes, los cuales se encuentran bajo un estricto control siguiendo las normas sanitarias dentro de los cuales se encuentran: controles de salud y análisis hematológicos periódicos; vacunaciones y desparasitaciones al día.

Así mismo la Clínica Veterinaria Pancho Cavero cuenta con unidades de sangre proveído por un banco de sangre canino certificado. Y cuenta con un laboratorio interno, donde asegura la compatibilidad sanguínea y el óptimo estado del donante en caso corresponda.


Los perros donantes deben cumplir ciertos requisitos como son; tener un peso superior a 25 Kg, una edad comprendida entre 1 y 8 años, un hematocrito superior al 40% antes de la donación, estar libre de enfermedades, ser DEA 1.1 negativo, y no haber recibido transfusiones previas.

Certifican que todas sus unidades sanguíneas estén libres de enfermedades de transmisión hematógena como erlichia, anaplasmas y otros.

Requisitos para que tu mascota sea donante de sangre
Lo primero que tenemos que tener claro es que no todos los perros y gatos pueden ser donantes de sangre, sino que deben cumplir unos requisitos que, tal y como informa el Banco de Sangre Animal (BSA), son:

PERROS
• Debe pesar más de 25kg.
• Edad entre 1 y 8 años.
• Debe estar vacunado y desparasitado.
• Ha de ser sano, tranquilo y simpático.
• Sin medicación actual (excepto desparasitación).
• Sin soplo cardiaco.
• Sin antecedentes de enfermedad grave.
• No debe haber recibido transfusiones previas.

GATOS
• Debe pesar más de 3,5 kg.
• Edad entre 1 y 8 años.
• Debe ser sano, tranquilo y simpático.
• Que tenga una vida en espacios interiores y que mantenga una dieta comercial.
• Debe estar vacunado y desparasitado.
• Sin medicación actual (excepto desparasitación).
• Sin antecedentes de enfermedad grave.
• Sin soplo cardiaco.

Para ser donante canino o felino también debe tenerse disponibilidad. Y es que, se trata de un proceso que debe repetirse cada tres meses y se debe estar disponible ante cualquier urgencia.

Si bien existen animales de compañía que participan en diversas actividades humanas ayudando a salvar vidas, también estamos en deuda con la amabilidad y la generosidad de esos perros “maravillosos”, “súper gatos” y las personas “fabulosas” que los cuidan, ya que una donación de sangre significa que otros animales de compañía puedan vivir.

Nunca podremos agradecerles lo suficiente.

Bravecto 12 Semanas

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